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5/31/2009 ¿Sirven de algo los envíos postales de propaganda electoral?Uno de los elementos más cuestionables de cualquier campaña electoral en España es el envío de publicidad electoral por parte de los partidos que concurren a las elecciones. Cada uno de los envíos consiste normalmente en un sobre postal normal, con o sin destinatario, que contiene una carta del partido en cuestión (identificado o no en el exterior), firmada por alguno de sus máximos representantes, exponiendo los motivos por los que habría que otorgarle el voto. Además, se suelen incluir los sobres oficiales y las papeletas de los representantes del partido que remite la propaganda para que se depositen en la urna el día de los comicios, por si el destinatario del envío lo desea, claro. Entre elecciones al Congreso y el Senado, a los Parlamentos de las Comunidades Autónomas, a los representantes municipales, y al Parlamento Europeo, como en esta ocasión, raro es el año en que no se convoca un proceso electoral en España. Aunque todos sus aspectos están regulados por ley, aparte del enorme gasto en papel, tinta y energía para hacer funcionar la maquinaria de impresión, tanto material como económicamente, y del trabajo adicional de distribución que supone para el servicio público de Correos, que se tiene que sufragar de algún modo, ¿es realmente eficaz la propaganda para que los partidos obtengan algún beneficio de ella en forma de votos adicionales? A los convencidos no creo que les influya mucho, pues pensarán votar al partido que hayan decidido mucho antes de la campaña; a los indecisos puede que les oriente o puede que no. La clave debe de estar entonces en estimar cuántos posibles electores están convencidos y cuántos no se han decidido por una opción o por otra. ¿Las agrupaciones y los partidos pequeños o con una representación algo menor que los grandes partidos, tienen acceso a estos medios y los recursos necesarios? Entiendo que la financiación de un proceso electoral corre a cargo, en gran medida, del Estado o de las Comunidades Autónomas, es decir, dinero público, con una aportación añadida de los presupuestos de los partidos (desconozco en qué medida). Por otra parte, los procedimientos de fabricación, impresión y distribución de los sobres y las papeletas de votación también incurren en un gasto muy significativo, sin embargo tienen un objetivo fundamental en el proceso de elección. Probablemente deberán pasar muchos años para verlos desaparecer, sustituidos por otros sistemas más fiables y a la vez más rentables. El sufragio electrónico todavía no está suficientemente desarrollado como para extenderse a un ámbito territorial importante; tiene que enfrentarse a grandes retos técnicos y sobre todo a la desconfianza que implica algo sin existencia física, que no es tangible, que no se puede tocar o ver. Al final, kilos y kilos, toneladas de papel de propaganda acabarán en la basura o en los contenedores de reciclaje, como manda el culto al usar y tirar en el que estamos inmersos. ¿Tanto gasto para nada? A lo mejor es que todo esto está perfectamente estudiado y el que se equivoca de cabo a rabo soy yo. En fin, de las elecciones que se celebran en España, creo que las Europeas son las que más indiferencia o desinterés parecen producir en la población. Los políticos deberían tener en cuenta que el Parlamento Europeo se percibe como una entidad lejana, sin autoridad efectiva, sin una imagen coherente y de prestigio ante los organismos internacionales, más preocupada por cuestiones aparentemente intrascendentes que por resolver problemas urgentes y reales. 5/1/2009 Megafonía en tren de alta velocidad: “preparar procedimiento”. ¿Qué?Recientemente he tenido que desplazarme un par de veces a Sevilla para atender unos compromisos. Mi opción favorita de transporte ha sido el ferrocarril. Hasta la puesta en marcha del servicio Avant por la línea de alta velocidad a través de Córdoba en febrero de 2008, pocas semanas después de la apertura de la propia línea, Renfe cubría la relación Málaga-Sevilla con trenes regionales diésel R-598, y anteriormente con material TRD, por la línea convencional. La línea de alta velocidad entró en funcionamiento a finales de diciembre de 2007, pero yo no había tenido ocasión de circular por ella todavía en su totalidad. Unos meses antes, en octubre, recorrí en Talgo 200 el trayecto Antequera (Santa Ana)-Córdoba-Madrid tras pasar el cambiador de ancho de vía desde la línea convencional (lo que yo consideraba como la parte más divertida del viaje, aunque supusiera un tiempo de espera adicional), ya que la conexión entre Antequera (Santa Ana) y Málaga no estaba terminada entonces. En estos viajes a Sevilla vi la ocasión para recorrer la línea de alta velocidad Málaga-Córdoba-Sevilla en su totalidad. La novedad para mí era el tramo Málaga-Antequera (Santa Ana), con sus destacados viaductos y túneles, y en particular los dos túneles gemelos de vía única de Abdalajís, de unos siete kilómetros de longitud. Y justamente éstos protagonizan un detalle que me extrañó la primera vez: además de la locución que va anunciando la proximidad de las estaciones, unos minutos antes de llegar a los túneles de Abdalajís se escucha una voz que dice: “preparar procedimiento”. En el primer viaje no entendía qué significaba, aunque sí le eché un vistazo a la hoja informativa sobre los procedimientos de emergencia en túneles singulares (de vía única, comunicados entre sí por galerías) que viene colocada en los respaldos de los asientos. Ya a partir del segundo viaje asocié la locución con la inminente entrada en el túnel. Quizá se trate tan solo de un aviso rutinario, pero el mensaje me sigue pareciendo confuso. Por otro lado, una de las quejas más frecuentes sobre el servicio Avant ha sido la descompensación entre los precios de los billetes y la reducción en la duración del viaje con respecto al servicio regional: el billete de ida Málaga-Sevilla en Avant cuesta casi el doble que en R-598, sabiendo que el primero tarda dos horas en completar el trayecto y, el otro, dos y media. A su vez, el Avant Málaga-Córdoba sale más económico que el AVE con el mismo tipo de tarifa y la diferencia en tiempo de viaje es mínima. Ya veremos cómo se reestructurarán los servicios cuando se habilite la línea de alta velocidad Sevilla-Antequera (Santa Ana), que se está construyendo actualmente. |
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